Plaza de Bolívar, Bogotá, Colombia
Declaratoria: Decreto 1802 del 19-X-1995
La plaza que Jiménez de Quesada hizo demarcar para hacer el centro cívico y comercial de Santa Fe, y que con el tiempo se llamó Plaza Mayor, permaneció como área de pastoreo de cerdos y caballos desde la fecha de su demarcación, 1538, hasta que Fray Juan de los Barrios ocupó la sede obispal en Santa Fe. De prisa se pensó en levantar una catedral en el solar, con frente a la plaza, ocupada parcialmente por la capilla pajiza levantada allí después de fundada la ciudad; la plaza, hasta entonces prácticamente aislada, cobró súbitamente la jerarquía que se le había asignado.
En 1555 se trasladó a la esquina suroccidental la Real Audiencia. Al finalizar el siglo XVI, con la circulación de monedas de plata rudimentarias labradas, metal proveniente de las minas de Mariquita, se centralizaron las actividades comerciales en la Plaza Mayor y en los comercios de su contorno. El área de esta plaza, en el curso del mandato español y aún después, fue sala para las representaciones civiles, marciales y religiosas; se adoptó como circo de toros o como centro de torneos y de exhibiciones acrobáticas.
Una insignia que tuvo la plaza fue el rollo o picota, columna de madera o piedra que se hincaba en el centro de la plaza de toda nueva fundación. Representaba la autoridad del Rey delegada en sus jueces; ésta ocupó el centro de la Plaza hasta la fecha en que en su lugar se instaló la fuente pública, que existió primero como una pequeña pila, para ser cambiada en 1681 por otra de mayor perfección y ornato. Llamada en el siglo XIX Plaza de la Constitución, seguía sirviendo como recinto para el mercado público. A partir del 20 de julio de 1846, este recinto -tan estrechamente ligado a la historia política del país- lució en su centro la estatua del héroe de quien tomó, por espontánea decisión popular, su nombre actual: Plaza de Bolívar. Tiene a la vez esta obra maestra, encargada al escultor italiano Pietro Tenerani, el mérito del primer monumento público en Bogotá.
En ese año se terminó el edificio que ocupó todo el frente occidental de la Plaza de Bolívar. Se levantó en relevo de las casonas coloniales seriamente deterioradas por el terremoto de 1827, y entre ésas las ocupadas por el Cabildo y sus dependencias. Tuvo como director contratista a don Juan Manuel Arrubla, ciudadano emprendedor, que unía al interés de sus negocios extraordinarias calidades cívicas. Estas le valieron para armonizar a favor de su proyecto las aspiraciones de los condueños. En 1847 se instaló nuevamente el gobierno municipal en su ubicación histórica, al extremo sur de este edificio, popularmente llamado las Galerías de Arrubla.
La dignidad del escenario urbano que la estatua y el edificio de las galerías confirieron a la Plaza de Bolívar incitaron a retirar de su ámbito el mercado público. El mismo Arrubla tuvo la iniciativa de dotar a Bogotá con el primer mercado cubierto. Para tal propósito compró la parte occidental del huerto perteneciente al Convento de la Concepción. El edificio se inauguró en 1864, pero tan notable adelanto no desarraigó las rutinarias costumbres del mercado a cielo abierto. Tomó tiempo desplazar de la Plaza de Bolívar hacia las plazuelas de San Francisco y San Victorino a los más obstinados vendedores que insistían en su función de mercado.
Entre las iniciativas del presidente Mosquera hay que relevar la de mayor entidad para el ambiente cívico de Bogotá, representado en la obra del Capitolio Nacional.
A mediados de 1880 surgió la idea de rodear la estatua de Bolívar con un jardín de severo estilo ingles, según el querer del Ministro de Instrucción Pública, don Ricardo Becerra. La obra se inauguró el 20 de Julio de 1881, protegida por una elegante verja también importada de Europa.
Actualmente, el tránsito vehicular esta restringido a las carreras 7 y 8, conformando un solo espacio el costado norte con el costado sur; la estatua de Bolívar aún permanece en el centro de la plaza, sobre una superficie enlosada en piedra.
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